El dèficit estructural de las comunidades autónomas en España se ha reducido significativamente, pasando del 1% al 0,6% del PIB en 2025, según un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Este descenso se atribuye en parte a la falta de presupuestos y las prórrogas que han afectado a varias regiones.
Las comunidades con mayores tasas de déficit son la Comunidad Valenciana, Cataluña y Murcia, mientras que Navarra, Cantabria y Castilla-La Mancha han registrado superávits. A pesar de la mejora en la cifra global de déficit, Fedea advierte que la situación actual limita el margen fiscal necesario para afrontar futuras crisis.
El informe también señala que el contexto político ha llevado a un aumento del gasto público en aquellas regiones que celebraron elecciones en 2024, como Galicia, País Vasco y Cataluña. Esto contrasta con la paralización de medidas de gasto en 2025 debido a la inestabilidad presupuestaria.