El Partido Popular (PP) enfrenta un desafío creciente en su estrategia política debido a la influencia de Vox, que se ha convertido en una fuerza significativa en el panorama electoral español. Este fenómeno no solo altera la dinámica de los gobiernos, sino que también afecta la forma en que el PP se posiciona ante el electorado.
La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo se encuentra en una situación complicada, ya que la presencia de Vox le obliga a adoptar posturas más radicales o a depender de su apoyo, lo que debilita su identidad como partido autónomo. A medida que Vox continúa su ascenso, el PP debe redefinir su estrategia para abordar esta nueva realidad política.
La lucha por la supremacía en la derecha española pone de manifiesto que el verdadero reto para el PP no es solo la figura de Pedro Sánchez, sino la consolidación del liderazgo de Santiago Abascal en el ámbito político.