El Banco de España ha revisado al alza su previsión de crecimiento del PIB español para el año 2024, situándola en un 2,3%. Esta actualización se produce a pesar de que la inflación alcanzó el 3,3% en marzo, el mayor incremento mensual desde mayo de 2022, motivado por factores como el conflicto bélico y el aumento del precio de los combustibles.
La mayoría de organismos internacionales, como la OCDE y el FMI, han ajustado a la baja sus estimaciones de crecimiento para España, advirtiendo sobre el impacto de la crisis energética. Sin embargo, el Banco de España sostiene que las medidas implementadas por el Gobierno ayudarán a mitigar este impacto, aunque los analistas alertan sobre los riesgos si la guerra continúa.
El aumento de la inflación también se ha reflejado en el euríbor, que se situó en el 2,532%, la cifra más alta desde octubre de 2024. Esta situación se conoce el mismo día en que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó sobre el incremento de precios, lo que sugiere que la economía española enfrenta desafíos significativos similares a los del choque energético de 2022.