El evento protagonizado por Gabriel Rufián de ERC y Emilio Delgado de Más Madrid ha sacudido el panorama político de la izquierda en España. Este acto ha generado un renovado ambiente de esperanza y optimismo entre los actores de esta parte del espectro político, en un momento donde se percibe un avance de las fuerzas de derecha en las elecciones autonómicas.
La importancia simbólica de esta reunión ha sido reconocida por muchos, quienes consideran que podría abrir un debate crucial sobre la unidad de las formaciones de izquierda. La mayoría coincide en que la fragmentación actual dificulta la posibilidad de que las izquierdas retengan el poder en el Palacio de la Moncloa.
El futuro de este movimiento es incierto, pero en este momento, se está utilizando como una herramienta para revitalizar el discurso y la estrategia de la izquierda ante el reto que representan las derechas en el ámbito político autonómico.