El crecimiento del PIB de Estados Unidos se situó en 2,2% durante el año 2025, una cifra inferior al 2,8% registrado en 2024. Este descenso se atribuye a los nuevos aranceles impuestos y al cierre del Gobierno federal, que fue el más prolongado en la historia del país. En el último trimestre de 2025, el avance del PIB fue de solo 0,4%, lo que se traduce en una tasa anualizada del 1,4%, muy por debajo del 4,4% alcanzado en el verano.
La Oficina de Análisis Económico (BEA) señala que la caída del gasto público y las exportaciones contribuyeron significativamente a esta desaceleración. Además, diversos estudios estimaban que el endurecimiento de los aranceles podría haber reducido el crecimiento en aproximadamente un punto porcentual y encarecido las importaciones, aumentando así la presión sobre los precios en los hogares estadounidenses.
El presidente Donald Trump, en respuesta a la situación, culpó a la oposición demócrata y solicitó a la Reserva Federal una reducción de los tipos de interés. Estos datos, que fueron publicados con retraso debido al cierre gubernamental entre octubre y noviembre, quedaron por debajo de las expectativas de los analistas, quienes preveían una expansión trimestral anualizada cercana al 3%.