Durante el segundo trimestre de 2026, el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de la OCDE se aceleró hasta el 0,5%, en comparación al 0,4% registrado en el primer trimestre, según datos provisionales publicados por la organización. Este crecimiento se produce en un contexto de tensión internacional, marcado por el inicio de la guerra en Irán el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel llevaron a cabo bombardeos sobre Teherán. A pesar de este panorama, España se destacó con un crecimiento del 0,7%, superando a todos los países del G7.
El informe de la OCDE indica que, de los 30 países con datos disponibles, la mayoría, concretamente 27, mostró avances en sus economías, aunque a diferentes velocidades. Entre las economías del G7, el crecimiento se desaceleró, pasando del 0,4% del primer trimestre al 0,3% en el segundo. En este grupo, Alemania vio caer su crecimiento del 0,4% al 0,2%; Italia, del 0,3% al 0,2%; Japón, del 0,5% al 0,3%; Reino Unido, del 0,6% al 0,4%; y Estados Unidos, del 0,5% al 0,4%.
Sin embargo, Canadá y Francia presentaron un desempeño diferente. El PIB de Canadá, que se había estancado en el primer trimestre, creció un 0,8% entre abril y junio, mientras que Francia experimentó un avance del 0,2% tras una contracción del 0,1% en los primeros tres meses del año. Esto sitúa a España por encima del crecimiento de todos los miembros del G7 en este periodo.
La OCDE ha señalado que la desaceleración en las grandes economías puede atribuirse a la evolución de la demanda interna y la inversión. En el caso de Japón, se produjo un estancamiento del consumo privado, una reducción de existencias y un retroceso en la inversión. En el Reino Unido, el menor crecimiento se relacionó con una pérdida de impulso tanto en el consumo privado como en el público. En Estados Unidos, la moderación del crecimiento se debió al freno en las exportaciones, la reducción de existencias y un menor gasto público.
Con el crecimiento de España en el segundo trimestre, se evidencia un desempeño notable en comparación con otras economías desarrolladas. Este hecho es relevante en el contexto actual de incertidumbre global, donde las tensiones geopolíticas impactan en las economías. La evolución positiva del PIB español puede estar relacionada con una combinación de factores internos, incluyendo una demanda sólida y un incremento en la inversión.
Contexto: En los últimos años, España ha visto un crecimiento sostenido en su economía, impulsado por la recuperación tras la crisis financiera y un aumento en el turismo. En 2025, el PIB español creció un 0,6% en el primer trimestre, y el país ha estado implementando políticas para fomentar la inversión y el consumo. La situación económica de España es crucial para la estabilidad de la zona euro y para el futuro de las políticas económicas en la región.