Los centros de datos han alcanzado un nuevo nivel de desaprobación en Estados Unidos, con un 75% de la población en contra de su expansión, un aumento significativo desde el 42% del año anterior. Esta creciente oposición se ha visto reflejada en acciones tomadas por líderes políticos de diferentes inclinaciones. El gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, detuvo la construcción de 1.800 centros de datos en su estado debido a preocupaciones sobre el uso de agua y energía. Por otro lado, el gobernador demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, emitió una orden ejecutiva que restringe de manera estricta la expansión de estos centros en su territorio.
El descontento hacia los centros de datos no solo proviene de la clase política, sino que también ha sido objeto de atención en las redes sociales, especialmente tras una campaña publicitaria viral de Liquid Death y la compañía de cerveza de los exjugadores de la NFL Travis y Jason Kelce. Esta colaboración inusual animó a las personas a enviar muestras de orina a los centros de datos para su uso en sistemas de refrigeración, aunque se considera más una broma que una propuesta seria, ya que ninguno de los implicados ofreció comentarios al respecto.
Los datos de encuestas recientes, realizados por Embold Research y HeatMap Pro, han revelado que la oposición a los centros de datos es generalizada, incluso entre republicanos, donde la desaprobación supera el apoyo por 43 puntos porcentuales. Entre los demócratas, este margen es aún mayor, alcanzando los 65 puntos. La aversión hacia estos centros los ha colocado en la misma categoría que situaciones incómodas, como las colonoscopias o las visitas a los suegros.
La creciente resistencia a los centros de datos plantea un desafío considerable para la industria tecnológica, que ha estado lidiando con críticas sobre su impacto ambiental y el uso de recursos. A medida que más gobiernos estatales comienzan a tomar medidas restrictivas, el futuro de la expansión de estos centros se vuelve incierto. La situación es especialmente preocupante para Silicon Valley, que depende en gran medida de estos centros para sustentar su infraestructura digital.
Contexto: A lo largo de los últimos años, el rápido crecimiento de la tecnología y la demanda de servicios en línea han llevado a una proliferación de centros de datos en Estados Unidos. A medida que el país enfrenta desafíos relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad, la presión para regular estas instalaciones ha aumentado. La oposición y las restricciones en varios estados podrían influir en la estrategia de las empresas tecnológicas y su capacidad para operar de manera eficiente y responsable en el futuro.