Durante la Segunda Guerra Mundial, Finlandia implementó una estrategia de camuflaje en la carretera de Raatteen, donde se ocultaron 10 kilómetros desde la frontera con la entonces URSS. Este ingenioso método consistía en colocar abetos de manera que parecieran flotar, dificultando la visión de una torre de observación soviética ubicada en la frontera.
La fotografía que documenta esta técnica fue capturada por Osvald Hedenström el 27 de junio de 1941 y se encuentra en los archivos de las Fuerzas de Defensa de Finlandia. En ella, se evidencia cómo el ejército finlandés, a pesar de su inferioridad numérica frente al soviético, utilizó el terreno a su favor.
El coronel Petteri Jouko, historiador militar de la Universidad de Defensa Nacional de Finlandia, destaca que la falta de recursos llevó a los finlandeses a idear soluciones creativas para enfrentar a sus adversarios. Esta táctica se enmarca en una serie de conflictos en los que Finlandia se vio envuelta, incluyendo la Guerra de Invierno y la Guerra de Continuación.