La Casa Blanca ha confirmado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considera la adquisición de Groenlandia como una prioridad en su política de seguridad nacional. Este anuncio se produce tras una reciente operación militar en la que se capturó al presidente venezolano, Nicolás Maduro, lo que ha llevado a Washington a enfatizar su disposición a actuar unilateralmente en defensa de sus intereses.
Según la portavoz Karoline Leavitt, el uso de las Fuerzas Armadas estadounidenses es una opción que se evalúa en el contexto de este objetivo. En este sentido, Stephen Miller, jefe adjunto de Gabinete, afirmó que la isla debería estar bajo control estadounidense y cuestionó el derecho de Dinamarca sobre Groenlandia.
Por su parte, el enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, aseguró que el presidente no busca tomar la isla por la fuerza, abogando por un modelo de independencia con vínculos económicos que beneficien a ambas partes. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha manifestado que toma en serio las intenciones del gobierno estadounidense y ha advertido sobre las implicaciones de un conflicto entre países de la OTAN.