La nueva Infraestructura de Clave Pública (PKI) del DNI en España ha sido implementada recientemente por la Policía Nacional, incorporando algoritmos de cifrado más avanzados. Este cambio transita del antiguo sistema RSA 2048 al más moderno de Curva Elíptica 384 (ECC), que promete una mayor seguridad con claves más pequeñas y rápidas.
El sistema antiguo presentaba limitaciones notables, como el uso de claves grandes y un mayor consumo de recursos informáticos. En contraste, el nuevo sistema no solo acelera las operaciones, sino que también reduce el consumo de CPU y batería, lo que lo convierte en una opción más eficiente y segura para el futuro del DNI 4.0.
Este avance mejora la protección de los datos personales que se gestionan a través del DNI, ya que las claves privadas permanecen en el chip y no abandonan el dispositivo. Sin embargo, persiste la preocupación sobre la vulnerabilidad del uso del DNI en situaciones cotidianas, lo que podría comprometer la seguridad a pesar de los nuevos protocolos de cifrado.