Un nuevo orden económico y social está en formación en Estados Unidos, impulsado por una confluencia de financieros, gigantes tecnológicos y políticos. Este grupo, que incluye a figuras como Peter Thiel de Palantir, busca maximizar su poder económico y político, especialmente en relación con Donald Trump. La influencia de estos actores es palpable en la creciente desregulación y la obtención de contratos sustanciales del Estado en sectores como tecnología y defensa.
Entre los nombres más destacados se encuentran Elon Musk, dueño de SpaceX y Tesla, Jeff Bezos, propietario de Amazon y The Washington Post, y Mark Zuckerberg, que controla Meta y sus plataformas sociales con 3.000 millones de usuarios diarios. Además, Larry Ellison de Oracle también juega un papel crucial en este entramado.
Este selecto grupo promueve un mayor liberalismo y una disminución de la intervención estatal en la economía, continuando con la tendencia neoliberal iniciada en los años ochenta. Sin embargo, una facción más radical aboga por un desmantelamiento del Estado, apoyada por una nueva generación de financieros no vinculados a la banca tradicional, que dirigen capital directamente desde las grandes fortunas.