La vivienda de un ciudadano estadounidense ha sido destruida en Beirut debido a ataques aéreos israelíes. Este cirujano, quien participó en la atención de las víctimas del atentado de la maratón de Boston en 2013, había adquirido su apartamento en el centro de la ciudad tras siete años de esfuerzo económico.
El propietario señala que el inmueble era un lugar destinado a disfrutar los veranos con sus tres hijos. La destrucción de su hogar se ha llevado a cabo con armamento estadounidense, lo que ha generado una profunda frustración en él, al considerar que sus impuestos contribuyeron a esta situación.