La AIReF ha advertido que España incumplirá la regla de gasto tanto a nivel nacional como europeo en 2026, con un déficit proyectado del 2,6% del PIB. Este aviso coincide con la creciente preocupación global por la inestabilidad política en Estados Unidos, donde la deuda pública se aproxima al 121% del PIB, con expectativas de alcanzar el 140% según el FMI.
El gasto de las administraciones centrales en España ha aumentado un 4,8%, superando en casi dos puntos el compromiso establecido. La situación es crítica, ya que la mayoría de las comunidades autónomas han incumplido los límites durante dos años consecutivos. Se estima que el ajuste necesario para cumplir con la regla nacional sobrepasa los 12.000 millones de euros, lo que repercutirá en las futuras generaciones de contribuyentes.
Este contexto recuerda a épocas pasadas en las que el gasto público sin control llevó a consecuencias severas. La falta de disciplina fiscal en Europa, donde se opta por aumentar el gasto en lugar de consolidar en tiempos de bonanza, plantea un riesgo significativo para la estabilidad económica futura.