La Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó el lunes una nueva legislación que limita el acceso remoto de empresas chinas a chips de inteligencia artificial avanzados producidos en Estados Unidos. Este proyecto de ley, conocido como Remote Access Security Act, se enmarca en un esfuerzo más amplio de Washington por aumentar las controles de exportación.
La medida tiene como objetivo proteger la tecnología estadounidense en un contexto de creciente tensión entre EE. UU. y China. Este desarrollo se considera un paso significativo en la regulación de las tecnologías de inteligencia artificial y su distribución global.
Con la aprobación de esta legislación, se espera que los controles sobre el acceso a los datos y chips avanzados se endurezcan, afectando potencialmente las operaciones de las empresas chinas en el sector tecnológico.