Los maquinistas han anunciado una huelga que se llevará a cabo los días 9, 10 y 11 de febrero, en respuesta a la situación tras los recientes accidentes en Adamuz y Barcelona. La medida se justifica por lo que consideran un "deterioro inadmisible" de la seguridad en la red ferroviaria.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reafirmado su intención de aumentar la velocidad del AVE a 350 km/h en la línea Madrid-Barcelona, a pesar de las recientes reducciones impuestas por Adif. Estas limitaciones se han establecido temporalmente, llevando la velocidad máxima a 160 km/h en ciertos tramos tras el accidente en Córdoba.
Pese a las críticas y las quejas de los maquinistas, Puente ha declarado que los planes de modernización de la infraestructura ferroviaria continúan. Las obras para adaptar el trazado al nuevo límite de velocidad comenzarán en el tramo Madrid-Catalayud este año, el cual se encuentra en un estado crítico.
El ministro ha enfatizado que se están tomando en serio las preocupaciones sobre la seguridad, afirmando que "no somos sordos" a las demandas de los trabajadores del sector, mientras se preparan para mejorar tanto el confort como la seguridad de los pasajeros.