La aritmética parlamentaria en el Congreso ha generado una fragmentación notable desde la noche del 23 de julio, complicando el panorama legislativo. Diversas corrientes políticas se han manifestado, creando un entorno dinámico y volátil que afecta la toma de decisiones.
Las Cortes experimentan un ambiente de constante cambio, donde algunas fuerzas se consolidan mientras otras se encuentran en movimiento. Esta situación sugiere que la legislatura podría estar tanto en proceso de avance como estancada, reflejando la complejidad del actual sistema político.