La percepción del clima británico podría estar equivocada, ya que Londres se encuentra entre las ciudades con menos precipitaciones del Reino Unido. Según datos de Met Office, la capital recibe anualmente entre 600 y 700 milímetros de lluvia, lo que contrasta con la creencia popular de que es un lugar constantemente lluvioso.
En comparación, otras regiones de Inglaterra, como Cambridge, reciben más lluvia que Londres. Este hecho pone de relieve que, a pesar de su reputación, Londres tiene un clima relativamente seco en comparación con otras áreas del país. En especial, el noreste de Escocia destaca por sus elevadas precipitaciones, superando en mucho los niveles de la capital británica.
Mientras que muchas regiones de Europa continental tienen cifras de lluvia anuales por debajo de los 600 milímetros, Londres se sitúa en un contexto diferente, a menudo subestimando su clima menos lluvioso. La realidad meteorológica de la capital no coincide con la imagen comúnmente aceptada de un Reino Unido perpetuamente lluvioso.