Las elecciones aragonesas, programadas para el 8 de febrero, marcan el inicio de una nueva etapa política en la comunidad. La campaña electoral comenzará este viernes, y el Partido Popular se perfila como el principal contendiente, aunque parece alejarse de lograr la mayoría absoluta que anhela.
Después de la cita en las urnas, es probable que el partido necesite el apoyo de la ultraderecha para gobernar. Por otro lado, la izquierda se enfrenta a un reto significativo, ya que no ha logrado presentar una candidatura unificada, lo que podría complicar sus posibilidades. El PSOE, liderado por Pilar Alegría, deberá lidiar con la percepción de desgaste que enfrenta el partido en esta contienda.