La salida a bolsa de Shein, el destacado gigante chino de la moda rápida, será nuevamente pospuesta, acumulando más de cuatro años de retrasos y dos intentos fallidos previos en los mercados de Nueva York y Londres. La compañía ha decidido mover su debut en la Bolsa de Hong Kong al 1 de septiembre, tras haber previsto inicialmente el 28 de agosto, según han indicado fuentes cercanas al proceso a Reuters. Sin embargo, una tercera fuente ha afirmado que la fecha original se mantiene.
Este aplazamiento, reportado primero por el diario chino South China Morning Post, se produce en un contexto de ralentización del crecimiento de la empresa y un aumento significativo de los costes, factores que han mermado el interés de los inversores. Hace algunos años, Shein era vista como una de las principales disruptoras en el sector de la moda, gracias a su ágil cadena de suministro y precios extremadamente competitivos, que le permitieron rivalizar con gigantes establecidos como Inditex (propietaria de Zara) y H&M.
La valoración de Shein llegó a alcanzar los 98.200 millones de dólares en 2022. Actualmente, la empresa espera debutar en la bolsa con una valoración de entre 26.000 y 27.000 millones de dólares (entre 22.300 y 23.100 millones de euros), una cifra considerablemente inferior a los 30.000 a 40.000 millones de dólares que se manejaban en las primeras negociaciones con inversores.
Este nuevo valor representa una notable caída respecto a su valoración de 100.000 millones de dólares (equivalente a 85.654 millones de euros) durante una ronda de financiación privada en 2022. Desde entonces, Shein ha enfrentado diversos desafíos, incluyendo un menor ritmo de crecimiento, el aumento de costes, controversias éticas, modificaciones en la normativa y la creciente competencia de plataformas como Temu.
El debut bursátil ha despertado el interés de varios grandes inversores potenciales. Entre las firmas que están en conversaciones para participar en la oferta se encuentran la china Boyu Capital y una división de gestión de activos de la suiza UBS. Además, la también china Tencent y la estadounidense General Atlantic han mostrado interés en implicarse en la operación. Shein ha planeado reservar 400 millones de dólares en acciones para estos inversores, aunque aún no se ha cerrado la composición definitiva de la oferta.
Contexto: Shein, fundada en China y con sede en Singapur, ha evolucionado desde sus inicios, donde se destacó por su modelo de negocio basado en la rapidez y la asequibilidad. A lo largo de los últimos años, la empresa ha visto un crecimiento explosivo, pero también ha enfrentado una serie de obstáculos que han afectado su imagen y operaciones. La competencia en el sector de la moda rápida ha incrementado, y la necesidad de abordar cuestiones éticas y regulatorias se ha vuelto más apremiante. La salida a bolsa de Shein es un evento significativo para el mercado, especialmente considerando su impacto potencial en la industria de la moda y su relación con empresas como Inditex. Además, su debut podría influir en la percepción de los inversores sobre el sector de la moda rápida en un momento de creciente escrutinio y cambios en la normativa.