El EBITDA de Maersk para el segundo trimestre alcanzó los 3.000 millones de dólares, superando las expectativas de analistas que estimaban un promedio de 2.120 millones de dólares. Este resultado representa un incremento en comparación con los 2.300 millones de dólares obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
La empresa, considerada la segunda mayor compañía de transporte marítimo de contenedores en el mundo, ha ajustado sus previsiones a la alza debido a la fuerte demanda en el sector, especialmente en Asia. En junio, Maersk anticipó un crecimiento del mercado global de contenedores de aproximadamente 4% para este año.
Las nuevas proyecciones incluyen un EBITDA subyacente de entre 10.500 y 12.500 millones de dólares, una mejora respecto a la estimación previa que oscilaba entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. Además, el beneficio operativo subyacente se prevé ahora entre 4.500 y 6.500 millones de dólares, frente a la anterior predicción de entre 2.000 y 4.000 millones de dólares.
Los beneficios de Maersk han aumentado debido a las perturbaciones en el comercio global, que han elevado las tarifas de flete. Factores como la guerra entre EE. UU. e Irán, que ha interrumpido el tráfico por el estrecho de Ormuz, y los ataques de los hutíes en el mar Rojo, han contribuido a esta situación. Sin embargo, algunos analistas advierten que la actual fortaleza del mercado de flete podría ser un fenómeno temporal, ocultando riesgos más significativos a largo plazo.
El aumento de las tarifas de transporte marítimo ha sido impulsado por trayectos más largos a través de África. A pesar de ello, Maersk y Hapag-Lloyd han anunciado en los últimos meses la reanudación de algunos servicios a través del Canal de Suez, lo que forma parte de un retorno gradual a la normalidad en sus operaciones.
Las acciones de Maersk experimentaron un incremento de más del 4% este jueves, alcanzando las 18.140 coronas danesas. En lo que va del año, el valor de sus acciones ha aumentado más de un 23%.
Contexto: Maersk ha sido un actor clave en el sector del transporte marítimo, enfrentando desafíos como las interrupciones en las rutas comerciales y fluctuaciones en la demanda global. La compañía ha adaptado sus estrategias para responder a las condiciones cambiantes del mercado, lo que incluye la mejora de sus proyecciones financieras. Con la reanudación de servicios y el ajuste de sus operaciones, Maersk busca consolidar su posición en un entorno cada vez más competitivo, mientras la economía española también se enfrenta a desafíos en el comercio internacional.