El Banco Santander ha dado un paso significativo en su estrategia de inversión inmobiliaria al alquilar uno de sus locales prime a la firma de relojes de lujo Audemars Piguet. Esta acción forma parte de un esfuerzo mayor por canalizar capital en activos inmobiliarios valorados en 300 millones de euros. Desde el inicio de su fondo de inversión especializado en activos inmobiliarios comerciales, la entidad ha recaudado más de 100 millones de euros entre sus clientes de banca privada.
Este fondo, que comenzó su comercialización en 2023, ha alcanzado ya un volumen de aportaciones que, junto con financiación bancaria, permite al Santander emprender inversiones en propiedades. La gestión de este fondo está a cargo de Santander Alternative Investments, la división que se encarga de activos alternativos, y de RetailCo, que fue creada en 2021 para optimizar las sucursales en desuso y ahora también para mejorar la propuesta de valor en la gestión de patrimonios.
Las inversiones de los clientes se estructuran en dos segmentos: uno dirigido a aportaciones desde 50.000 euros y otro que requiere una inversión mínima de dos millones de euros. Se estima que entre el 60% y el 70% de las captaciones provienen del primer grupo. El objetivo del fondo es construir una cartera compuesta por entre 8 y 10 inmuebles en España y Portugal, dada la fuerte presencia de Santander en estas regiones y su conocimiento de los mercados locales.
Recientemente, el fondo ha cerrado su primera operación, adquiriendo el centro comercial El Tormes por un importe que no supera los 70 millones de euros. Este centro, inaugurado en 2000, se encuentra en Santa Marta de Tormes, en las cercanías de Salamanca. Entre los criterios que llevaron a la decisión de compra se encuentra su posición dominante en la ciudad y en la provincia, así como la calidad de su oferta comercial.
La iniciativa de Santander refleja una tendencia más amplia en el sector financiero, donde la competencia en la gestión de patrimonios se intensifica. El enfoque en inversiones inmobiliarias se presenta como una estrategia para diversificar y asegurar rendimientos en un entorno económico que muestra signos de estabilidad, especialmente en las economías de España y Portugal.
Contexto: Desde la crisis financiera de 2008, los bancos españoles han buscado diversificar sus fuentes de ingresos. La inversión en activos inmobiliarios ha cobrado relevancia, ya que el sector ha mostrado señales de recuperación, impulsando la creación de fondos especializados. La creación de RetailCo por parte de Santander es un ejemplo de cómo las entidades están adaptando sus estrategias para maximizar el valor de sus activos, adaptándose a las necesidades cambiantes del mercado y de sus clientes.