Los inversores están mostrando un creciente interés por aumentar su participación en mercados privados, aunque la falta de distribuciones está limitando los nuevos compromisos. Steve Turner, responsable de selección en el equipo de Portfolio Solutions Group (PSG) de Morgan Stanley Investment Management, señala que la discrepancia entre la intención de inversión y la acción puede representar una ventaja para aquellos que tienen la capacidad de invertir, siempre y cuando se enfoquen en construir carteras diversificadas que incluyan diferentes añadas, gestores y fuentes de alfa.
La inversión en activos privados puede ofrecer una ventaja competitiva, pero es fundamental que los inversores comprendan los riesgos involucrados y la compensación que obtienen a cambio de renunciar a la liquidez. Turner afirma que si se sacrifica la liquidez, debe haber una prima suficientemente atractiva que justifique esta decisión.
La compensación derivada de los mercados privados proviene de diversas fuentes. En primer lugar, existe la prima de iliquidez. En segundo lugar, se ofrece acceso a exposiciones menos comunes en los mercados cotizados. Turner menciona áreas como la digitalización, los centros de datos y la generación de energía, donde los mercados privados proporcionan un acceso especialmente directo. Por último, el alfa, que según Turner depende de tres factores clave: la selección de estrategias, la elección de gestores y la implementación, que incluye coinversiones y operaciones secundarias.
A pesar de esto, Turner aclara que la diversificación no se logra simplemente añadiendo activos de menor riesgo a la cartera, sino que se necesita integrar fuentes de retorno que estén menos correlacionadas con los mercados públicos. En el ámbito del private equity, existe una exposición beta que comparte similitudes con la renta variable cotizada, pero también hay un componente alfa que proviene de la selección de gestores y de las estrategias implementadas.
El atractivo táctico de la inversión varía según la clase de activo. En el sector inmobiliario, Turner identifica un momento oportuno para entrar, dado el ajuste en las valoraciones, la disminución de la oferta y el incremento de los costos de reposición. "Los precios a los que podemos invertir hoy resultan atractivos", añade. En el ámbito de infraestructuras, el impulso proviene de megatendencias como la digitalización, la generación de energía y la demanda de datos, que Turner califica de "insaciable".
El panorama se complica en el private equity, que Turner considera como el ambiente más propicio para generar alfa, aunque también lo ve como un activo más expuesto a riesgos. La gestión cuidadosa y la selección adecuada en este segmento son cruciales para maximizar las oportunidades de retorno en un entorno que presenta tanto oportunidades como desafíos.
Contexto: En los últimos años, el interés por los mercados de inversión alternativa ha crecido en España, impulsado por la búsqueda de mayores retornos en un entorno de tipos de interés bajos. La industria de private equity ha experimentado un aumento significativo en la captación de fondos y en la actividad de fusiones y adquisiciones. Las instituciones financieras, como Morgan Stanley, están adaptando sus estrategias para atender esta demanda, ofreciendo a los inversores acceso a nuevas oportunidades en sectores en crecimiento, como la tecnología y la energía renovable.