Los resultados del primer trimestre de los principales bancos de Estados Unidos han mostrado un panorama mixto. Aunque JP Morgan, Bank of America y Citigroup han cumplido con las expectativas generales, el rendimiento en banca de inversión ha sido inferior, especialmente en las áreas de emisiones de deuda y operaciones corporativas.
La economía estadounidense sigue mostrando resiliencia, con un crecimiento del PIB proyectado cercano al 5,4% y ventas minoristas que superan lo esperado. A pesar de esto, las comisiones en la gestión patrimonial no han repuntado como se anticipaba, afectadas por incertidumbres políticas, especialmente en relación con las propuestas para limitar las comisiones de tarjetas de crédito.
En contraste, TSCM ha reportado ingresos superiores a lo esperado y ha presentado un ambicioso plan de inversión para 2026 y 2027, evidenciando la continua demanda en el sector de inteligencia artificial. Asimismo, la rotación de inversiones se ha intensificado, con el Russell 2000 superando a índices como el S&P 500.
La presión de Donald Trump sobre la Reserva Federal está afectando la credibilidad de la institución, lo que podría tener implicaciones para la política monetaria y la confianza en los mercados.