El rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años ha experimentado su mayor caída mensual en un año, descendiendo 25 puntos básicos y superando el 4% por primera vez desde noviembre. Este movimiento se produce en medio de un entorno macroeconómico y geopolítico incierto que ha sacudido los mercados en múltiples ocasiones desde el inicio de 2026.
En febrero, el índice Bloomberg de bonos del Tesoro alcanzó una rentabilidad del 1,5%, mientras que un indicador de deuda a largo plazo creció un 4%. A pesar de las dudas sobre la seguridad de los valores del gobierno estadounidense bajo la administración de Donald Trump, se considera que el mercado de bonos, valorado en 30 billones de dólares, sigue siendo una opción atractiva para los inversores en busca de refugio seguro.
Analistas como James Athey de Marlborough Investment Management y Gregory Faranello de AmeriVet Securities destacan que, aunque el mercado podría necesitar un catalizador económico para moverse con decisión, la situación actual ha proporcionado una base de compra que podría contrarrestar las presiones negativas. Además, los bonos japoneses están experimentando su mayor repunte mensual desde noviembre de 2023, contribuyendo a la tendencia positiva en los mercados de bonos gubernamentales globales.