En el tercer trimestre de 2025, el capital levantado por el venture capital en Estados Unidos alcanzó unos 250.000 millones de dólares, con un notable 65% de esa cifra concentrada en inteligencia artificial. Esta alta concentración se evidencia en que las diez mayores operaciones representaron el 38,9% del total invertido, con solo cuatro de ellas sumando 77.500 millones de dólares, lo que muestra que un pequeño número de empresas capturó la mayor parte de los flujos de inversión.
Por otro lado, la distribución del capital disponible, o dry powder, ha cambiado, favoreciendo a los megafunds. Actualmente, los fondos de 500 millones de dólares o más concentran cerca del 58,7% del capital, en comparación con el 39,9% de hace diez años, mientras que los fondos más pequeños han visto su participación disminuir al 16%.
Esta tendencia de concentración en el mercado de venture capital presenta una paradoja: aunque los megadeals pueden generar elevados retornos, también incrementan el riesgo si las expectativas tecnológicas no se cumplen. Para que se dé una recuperación sostenible en este sector, será crucial un aumento en el número y el valor de las salidas a partir de 2026, lo cual permitiría una redistribución del capital y una normalización de los múltiplos.