El jueves, el Dow Jones Industrial Average cerró con una caída del 1,32%, situándose en 52.759 puntos, mientras que el S&P 500 y el NASDAQ 100 también experimentaron descensos del 0,87% a 7.641 puntos y 1,00% a 26.067 puntos, respectivamente. Esta situación se produce en un contexto donde el Tesoro de Estados Unidos ha intervenido en los rendimientos de los bonos a largo plazo, una acción que podría complicar los planes de ajuste monetario del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.
El Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, anunció que la recompra de bonos del Tesoro podría superar los 4.000 millones de dólares. Bessent explicó que esta intervención se realizó parcialmente “para demostrar que creemos que los rendimientos no reflejan los fundamentos subyacentes”. A su vez, Estados Unidos ha sobrepasado los 40 billones de dólares en deuda, lo que genera inquietudes sobre la salud económica del país.
En este contexto, el economista jefe de Apollo Global, Torsten Sløk, abordó la resistencia de la economía a pesar de los altos tipos de interés. Según Sløk, aunque el gasto en sectores sensibles a estos tipos, como la construcción de oficinas, ha disminuido, sectores como la infraestructura de inteligencia artificial y la construcción de centros de datos siguen recibiendo inversiones significativas. Esto se debe a que las grandes empresas tecnológicas y los inversores consideran que la rentabilidad futura de la inteligencia artificial compensará el aumento en el coste del capital.
Sløk argumentó que las expectativas de rentabilidad en el ámbito de la inteligencia artificial han neutralizado el impacto que normalmente tendría el endurecimiento de las condiciones monetarias sobre la actividad económica. Acompañando estas dinámicas, se encuentra el impulso de la Ley de Reforma Económica Integral, el renacimiento industrial y las potenciales devoluciones de aranceles, factores que, según el economista, están generando un entorno favorable para la inversión.
Las repercusiones de estas políticas y dinámicas en la economía estadounidense son seguidas de cerca por los mercados internacionales, especialmente en Europa, donde el IBEX 35 se mantiene atento a las fluctuaciones de Wall Street. Las decisiones del Tesoro de EE.UU. y la Reserva Federal pueden influir en la dirección de las políticas monetarias en otras naciones, incluido España, que mantiene una vigilancia constante sobre los movimientos de la economía estadounidense.
Contexto: La economía española ha estado lidiando con los efectos post-pandemia y la incertidumbre económica global. El crecimiento del PIB ha mostrado señales de recuperación, pero la inflación y el coste de la vida siguen siendo preocupaciones centrales para los consumidores y las empresas. La intervención de las autoridades estadounidenses en los mercados de bonos es un indicativo de la tensión que se vive en el sistema financiero global, algo que podría tener repercusiones en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y, por ende, en la economía española en los próximos meses.