El DOW JONES Ind Average cerró la semana con una caída del 1,73%, finalizando en 45.166 puntos, mientras que el S&P 500 y el NASDAQ 100 también sufrieron descensos del 1,67% y 2,15% respectivamente. La incertidumbre en torno a las tensiones entre Estados Unidos e Irán ha contribuido a esta tendencia negativa en los mercados.
Donald Trump ha decidido posponer hasta el 6 de abril la posibilidad de ataques a las instalaciones energéticas iraníes, lo que ha generado un clima de expectativa pero también de inquietud. La falta de un acuerdo entre ambos países sigue siendo un factor de riesgo significativo.
En el ámbito de la política económica, Philip Jefferson, vicepresidente de supervisión de la Reserva Federal, anticipó un aumento de la inflación a corto plazo debido al conflicto en Oriente Medio. Jefferson afirmó que los tipos de interés están bien preparados para adaptarse a diferentes escenarios económicos.
Por otro lado, el avance de la inteligencia artificial ha generado preocupaciones en el sector del software, con empresas que están siendo más cautelosas en la firma de contratos a largo plazo. Esta interrupción en el mercado tecnológico se suma a las tensiones geopolíticas, afectando las decisiones de los inversores.