El precio del barril de petróleo alcanzó los 110 dólares este viernes, mientras que los precios del diésel en Estados Unidos superaron los seis dólares, un aumento significativo provocado por la guerra en Irán, iniciada por el presidente Donald Trump. Este incremento está afectando directamente la economía de los estadounidenses.
Los datos sobre el precio del petróleo y el diésel no forman parte del informe de inflación correspondiente a agosto, que también se publicó el viernes. Este informe indica que el costo de una amplia variedad de bienes y servicios siguió aumentando, lo que podría influir en la decisión de la Reserva Federal sobre una posible subida de tipos de interés en su próxima reunión.
El índice de precios al consumo (IPC) experimentó un aumento del 0,4 % en agosto, lo que eleva el incremento interanual al 3,4 %, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales. Estas cifras se alinean con las expectativas del consenso de Dow Jones. Cabe destacar que este porcentaje es superior a la meta del 2 % establecida por el banco central estadounidense.
El IPC subyacente, que excluye los precios más volátiles de los alimentos y la energía, mostró un aumento mensual del 0,3 %, superando las previsiones en 0,1 puntos porcentuales. La tasa interanual del IPC subyacente se situó en 2,4 %, manteniéndose en línea con las estimaciones y por debajo del 2,5 % registrado en julio.
Este informe de inflación es el último que la Reserva Federal considerará antes de su reunión de política monetaria, que concluirá el miércoles con una votación sobre el tipo de interés principal. La presión para que la Fed ajuste su tasa es creciente, tras cinco reuniones en las que no se han realizado cambios, manteniendo la tasa entre el 3,25 % y el 3,5 %.
Contexto: La situación económica en Estados Unidos ha estado marcada por un aumento en los precios de los productos básicos, lo que ha llevado a un debate sobre la política monetaria. La Fed se encuentra en una encrucijada respecto a la gestión de la inflación y el crecimiento económico, especialmente en un clima político donde el presidente Trump ha criticado a su predecesor, Joe Biden, por la subida de precios. Este contexto es relevante para España, ya que el aumento de los precios del petróleo también puede influir en los precios de importación y en la inflación dentro del país.