El precio del petróleo ha superado los 107 dólares por barril, lo que ha generado una nueva escalada en la deuda del sector energético. Este viernes, el Ministerio de Energía de Arabia Saudí informó del cierre "preventivo" del oleoducto Este-Oeste, conocido también como Petroline, que conecta las regiones de Riad y Medina y tiene una capacidad de 7 millones de barriles diarios.
El cierre se produjo tras una serie de ataques ocurridos el jueves 10 de septiembre de 2026, que llevaron a la decisión de desactivar temporalmente esta infraestructura crítica. El ministerio indicó que el oleoducto es la principal vía de suministro de crudo hacia los mercados internacionales, especialmente relevante en el actual clima de tensiones en el estrecho de Ormuz. Según el comunicado, los ataques dejaron varios heridos que recibieron atención médica.
Las autoridades saudíes no han especificado el origen de los ataques ni quiénes los perpetraron, pero se activaron los equipos de emergencia y técnicos especializados para garantizar la seguridad de la infraestructura. Se implementaron medidas de seguridad y se evaluó la situación conforme a los protocolos establecidos, en coordinación con las autoridades pertinentes.
El oleoducto Este-Oeste, que se extiende por aproximadamente 1.200 kilómetros, desempeña un papel esencial en la exportación de petróleo al permitir evitar el estrecho de Ormuz, aumentando así su uso para desviar envíos hacia el puerto de Yanbu en el mar Rojo. La instalación ha sido objeto de amenazas y ataques, incluyendo incidentes recientes desde finales de julio, cuando los hutíes afirmaron haber atacado objetivos vinculados al oleoducto, así como ataques iraníes en abril que afectaron una estación del mismo.
El oleoducto no solo es fundamental para las exportaciones de crudo, sino que también ha sido blanco de múltiples agresiones en los últimos meses, lo que subraya la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas en la región. Este cierre temporal podría tener repercusiones significativas en los mercados internacionales y en los precios del petróleo, que ya se encuentran en niveles elevados.
Contexto: Desde hace tiempo, Arabia Saudí ha estado incrementando su capacidad de exportación de petróleo a través de rutas alternativas como el oleoducto Este-Oeste, en respuesta a las tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz. La relevancia de esta infraestructura se ha intensificado dada la dependencia del mercado global del crudo saudí, especialmente en un contexto de inestabilidad regional. Las amenazas a la seguridad del oleoducto afectan no solo a la economía saudí, sino que también repercuten en el suministro energético mundial, lo que podría impactar la economía española, que depende de importaciones de petróleo.