Según un estudio realizado por Censuswide para Revolut, los consumidores en España que no invierten su dinero pierden 270 euros anuales en poder adquisitivo por cada 10.000 euros que tienen ahorrados. Este informe, que se llevó a cabo en julio de 2026, incluyó a 1.000 encuestados representativos a nivel nacional y forma parte de una investigación más amplia que abarca a 20.007 encuestados en 20 Estados miembros de la UE.
Los cálculos realizados sobre la pérdida de riqueza, conocidos como "Wealth Drain", se fundamentan en estadísticas oficiales de depósitos e inflación proporcionadas por el BCE y Eurostat, con datos disponibles hasta junio de 2026. En el contexto español, el informe indica que los hogares acumulan un total de 943.500 millones de euros inmovilizados en depósitos a la vista.
A nivel europeo, la cantidad de efectivo que permanece inactivo asciende a 6,3 billones de euros, lo que subraya la magnitud del problema. Más allá de las pérdidas derivadas de la inflación, el estudio también resalta las oportunidades de ganancia que los ahorradores están dejando de lado. Con base en la rentabilidad anualizada de un ETF del MSCI Europe, que es del 9,06% a 10 años, una familia que mantenga 10.000 euros en una cuenta podría haber obtenido 691 euros adicionales al año si hubiera decidido invertir ese dinero en mercados de capitales diversificados.
Revolut estima que, si estos fondos inactivos se pusieran a trabajar, se inyectarían 65.200 millones de euros anuales en la economía española. Béatrice Cossa-Dumurgier, CEO para Europa Occidental de Revolut, enfatiza la necesidad de instituciones financieras sólidas e innovadoras que estén conectadas con los ciudadanos, que retengan el capital y que modernicen la infraestructura financiera del continente europeo.
Contexto: El informe de Revolut se enmarca en un contexto donde la digitalización de la banca y el aumento de los neobancos están transformando el panorama financiero en España. Con un incremento en la búsqueda de cuentas remuneradas y opciones de inversión más atractivas, los hogares españoles están cada vez más conscientes de la importancia de gestionar adecuadamente sus ahorros para evitar pérdidas por inflación. El sector financiero español, que ha mostrado un crecimiento constante en los últimos años, enfrenta ahora el desafío de educar a los consumidores sobre la inversión y el uso eficiente de sus recursos financieros.