Los neobancos, como Revolut, Trade Republic y N26, están intensificando sus esfuerzos para atraer clientes en el sector de la inversión en España. Estas entidades digitales, junto a instituciones locales como Imagin, Openbank y MyInvestor, buscan expandir su oferta de productos financieros, incluyendo fondos, ETFs y criptomonedas.
Con un crecimiento notable en cuentas y depósitos, los neobancos están ahora centrados en captar inversores minoristas, un sector que la banca tradicional ha dominado. Aunque por el momento no han logrado desbancar a los bancos convencionales, confían en que podrán ganar participación en los servicios más lucrativos, como la comercialización de productos de inversión.
Antón Díez Tubet, director de N26 en España y Portugal, ha afirmado que la banca tradicional enfrenta desafíos para alcanzar la excelencia digital. En este contexto, las entidades digitales buscan convertirse en la primera opción para los clientes que desean invertir, especialmente en un entorno de tipos de interés más bajos.