La reciente tendencia de compra de oro ha sido impulsada por la entrada de inversores particulares, quienes no solo adquieren el metal precioso de manera directa, sino que también lo hacen a través de fondos cotizados (ETFs) que replican su comportamiento. Esta semana, una firma de inversión indicó que los niveles actuales del oro, cerca de 5.000 dólares, podrían aumentar aún más con la llegada de grandes inversores institucionales al mercado.
En los últimos dos años, la demanda de oro ha crecido, impulsada por el interés de los bancos centrales, la joyería y otras industrias. Sin embargo, la reciente popularidad de este activo entre los particulares ha llevado a un aumento significativo en su compra. La facilidad para operar con ETFs ha facilitado esta tendencia, permitiendo a más inversores acceder a este tipo de activos.
En paralelo, el bitcoin ha experimentado un crecimiento notable, alcanzando una capitalización de 1,8 billones de dólares y representando la mitad del valor total de las criptomonedas. Aunque su volatilidad es alta, su éxito se atribuye a la facilidad de operar mediante ETFs y la creciente aceptación por parte de los inversores.