Las constructoras y empresas inmobiliarias están centrando su atención en la construcción de centros de datos, un sector que promete atraer inversiones significativas. Se estima que, a nivel global, se necesitarán inversiones por valor de 3 billones de dólares (aproximadamente 2,57 billones de euros) en la próxima década, según Arcano Partners. Esto representa 1,5 veces el PIB español.
Sin embargo, España enfrenta serias dificultades que podrían limitar su participación en este auge. Los problemas de acceso a la red eléctrica y la excesiva regulación están generando desconfianza en las empresas interesadas. La saturación de las redes eléctricas complica la conexión a la infraestructura necesaria, lo que frena el desarrollo de estos proyectos críticos para el avance de la inteligencia artificial.
Desde el periodo 2026-2035, se prevé que se instalen alrededor de 150 GW de nueva capacidad de centros de datos a nivel mundial. A pesar del potencial de negocio, la falta de soluciones efectivas por parte del Gobierno para superar estos obstáculos podría dejar a España al margen de este importante flujo de inversión.