Los fondos de inversión dedicados al sector de la energía han experimentado un notable aumento en su rentabilidad, alcanzando hasta un 38% de revalorización. Este crecimiento se produce en un contexto marcado por el incremento de las tensiones geopolíticas a nivel global.
La situación actual ha llevado a los inversores a buscar refugio en activos más seguros y en sectores que se benefician de la inestabilidad. En consecuencia, estos fondos han captado mayor atención y recursos, lo que ha contribuido a su notable rendimiento en los mercados.