Las expectativas para el S&P 500 han mejorado notablemente, con varias firmas elevando sus proyecciones a cifras récord. La compañía Yardeni Research ha fijado su nuevo objetivo en 8.250 puntos, anticipando que el índice podría alcanzar 10.000 puntos para el año 2029. Este aumento en las estimaciones se produce en un contexto donde las empresas ligadas a la inteligencia artificial han aumentado su representación en el índice.
Durante el primer trimestre, las ganancias del S&P 500 crecieron un 29% interanual, lo que ha llevado a HSBC Hldgs a elevar su precio objetivo a 7.650 puntos. Este crecimiento ha sido impulsado por los denominados “Siete Magníficos”, que representan más de la mitad de la capitalización del índice y más del 40% de las ganancias.
Por su parte, RBC Capital Markets ha fijado un objetivo base de 7.900 puntos, con la posibilidad de llegar a 8.100 puntos en un escenario optimista. Diversas proyecciones de otras entidades como Oppenheimer y Deutsche Bank también sitúan sus objetivos en cifras similares, con 8.100 puntos y 8.000 puntos respectivamente.