Las estrategias de inversión con bajo tracking error, como los fondos de retorno absoluto y las soluciones target date, ofrecen a los inversores una previsibilidad en sus resultados. Sin embargo, cada una de estas opciones tiene propósitos distintos y no se adaptan a todos los perfiles de inversor.
Jaime Martínez, responsable global de asignación de activos en BBVA Asset Management, señala que estas estrategias abordan tres necesidades específicas: la mitigación de la volatilidad, la planificación por etapas de la vida y la reducción del componente emocional en la toma de decisiones. La primera se centra en proteger el capital mientras se mantiene la exposición al mercado. La segunda, relevante para las estrategias target date, busca reducir el riesgo a medida que se aproxima el horizonte temporal. La última necesidad se enfoca en evitar errores de market timing.
Por su parte, Miguel Castells, director de Inversiones en Unicaja Asset Management, destaca la aversión a las pérdidas de los inversores españoles, quienes prefieren sacrificar rentabilidad para minimizar el riesgo de resultados negativos. Esta tendencia se acentúa ante la incertidumbre del mercado, lo que aumenta el atractivo de estas estrategias.
Jorge González, director de Análisis en Tressis, complementa que estas soluciones se alinean con el comportamiento de inversión tradicional en España, ofreciendo a los inversores un acceso más seguro a los mercados financieros.