En el contexto de fusiones y adquisiciones (M&A) en España, las entidades reguladoras como la CNMC y la Junta de Inversiones Extranjeras (JINVEX) están asumiendo un papel cada vez más relevante. La evolución hacia un control más sofisticado ha suscitado preocupaciones sobre si esta situación podría frenar la inversión debido a la complejidad regulatoria.
El escrutinio actual no solo se centra en los efectos inmediatos de las operaciones en el mercado, sino que también evalúa la resiliencia de sectores críticos y la protección de activos estratégicos, en un clima de creciente sensibilidad geopolítica. Para los inversores, esto implica una serie de variables que, si no se gestionan adecuadamente, pueden aumentar la volatilidad y el riesgo de ejecución.
Una gestión eficaz de la comunicación con los decisores clave se considera esencial para el éxito de las operaciones. Desde la fase de diseño, anticipar la estrategia comunicativa permite identificar posibles obstáculos, especialmente en sectores sensibles como energía y tecnología. La coherencia y la transparencia del mensaje son fundamentales para satisfacer las expectativas de los diferentes stakeholders y garantizar una evaluación positiva por parte de los reguladores.