La cotización de las acciones del BBVA ha experimentado una notable revalorización del 55,6% desde la finalización de la oferta pública de adquisición (opa) sobre el Banc Sabadell hace un año. Este incremento se refleja en el cierre del viernes, que contempló también los dividendos distribuidos. En comparación, el Sabadell ha visto una revalorización del 29,8% desde el 16 de octubre de 2025, lo que supone una diferencia de 26 puntos en favor del BBVA. Este análisis coincide con el primer aniversario del cierre de la operación empresarial, momento en que los inversores valoran las implicaciones de su elección de entidad.
La estrategia del BBVA, que ha incluido la promesa de dividendos, ha sido clave para atraer a los pequeños accionistas. Los datos indican que cada euro invertido en BBVA el 16 de octubre del año pasado ahora se ha convertido en 1,56 euros, superando en casi 20 céntimos el rendimiento del Sabadell en el mismo intervalo. Este rendimiento se ha visto impulsado por un aumento en su cotización del 47,5% en el último año, casi cuatro veces más que el 12,1% de crecimiento del Sabadell.
En cuanto a los dividendos, ambas entidades han realizado pagos en los últimos meses. Los accionistas del BBVA, cuyas acciones cerraron a 23,18 euros el viernes, han recibido un total de 1,29 euros en dividendos, mientras que los del Sabadell, cuyo valor de cotización es de 3,62 euros, han recibido 0,57 euros.
Después de que la opa no lograra captar suficientes adhesiones en octubre de 2025, el BBVA reanudó su plan de retribución a los accionistas, que no solo incluye el pago de dividendos, sino también la recompra de acciones. Esta recompra resulta en un incremento del valor de las acciones en manos de los inversores.
El rendimiento del BBVA ha superado al del índice bancario europeo, que ha visto un avance de aproximadamente 40% en el mismo periodo. Este crecimiento se ha producido en un contexto de morosidad excepcionalmente baja y un aumento de tipos de interés, lo que ha beneficiado al sector en general.
Contexto: En los últimos años, el BBVA ha estado consolidando su posición en el mercado español a través de diversas operaciones estratégicas, incluyendo la opa sobre el Banc Sabadell. Desde la finalización de este proceso, la entidad ha centrado sus esfuerzos en mejorar la retribución a sus accionistas, lo que ha resultado en un aumento en el interés de los inversores. La situación del sector bancario en España está marcada por una baja morosidad y un contexto de tipos en aumento, lo que ha propiciado un entorno favorable para las entidades financieras. Además, la gestión de dividendos ha sido un aspecto crucial en la captación de inversores, destacando la importancia de la rentabilidad en el sector.