En el ámbito de las inversiones en mercados privados, el ecosistema de family offices en España ha mostrado un notable crecimiento. Un informe reciente revela que el 41,2% de estas entidades se estableció después de 2015, y más de la mitad, el 53%, pertenece a familias de primera generación. A pesar de su menor trayectoria, un impresionante 71,7% de estos family offices invierte en mercados privados, destinando, en promedio, el 47,2% de su cartera a estas inversiones.
Este análisis se incluye en el estudio titulado 'La evolución del family office en los mercados privados: de familias empresarias a inversores estratégicos', realizado por el IE Family Offices Knowledge Hub en colaboración con IE University, Cuatrecasas, Franklin Templeton y OpenWealth (Grupo CaixaBank). La investigación se basa en una encuesta a 157 single family offices de diversas regiones, incluyendo Europa, Norteamérica, Latinoamérica, Asia y Oriente Medio, así como en 27 entrevistas en profundidad y un análisis de datos históricos de inversión.
En lo que respecta a la asignación de activos, los family offices españoles muestran una clara preferencia por el inmobiliario, que representa el 16,2% de sus inversiones en mercados privados. Le siguen el private equity con un 13,2% y el venture capital con un 10,5%, siendo este último sector considerablemente más relevante que en el resto de los encuestados globalmente, donde el private equity y el inmobiliario tienen pesos de 16,1% y 15,1% respectivamente. Además, todos los family offices españoles están orientados hacia inversiones fuera de su mercado local.
Las proyecciones para el futuro son optimistas, ya que el 68,1% de los family offices en España planea incrementar su exposición a mercados privados en los próximos cinco años, cifra que supera el 53,4% registrado a nivel internacional. Ninguno de los participantes en el estudio prevé una reducción en su inversión.
La satisfacción con los resultados también sobresale, con un 23,5% de los encuestados expresando estar muy satisfechos, en comparación con solo el 7,1% de sus homólogos internacionales. Más del 60% de los family offices españoles se manifiestan satisfechos o muy satisfechos con los retornos obtenidos.
A pesar del crecimiento y la profesionalización del sector, el control familiar sigue siendo una prioridad. En el 61% de los family offices españoles, la decisión final sobre inversiones recae en los miembros de la familia. A nivel general, en el 52% de los casos, la decisión permanece en manos familiares, mientras que solo un 10% delega completamente esta responsabilidad.
Contexto: El auge de los family offices en España responde a un interés creciente por la gestión patrimonial y la diversificación en inversiones. Estas entidades están tomando un papel cada vez más relevante en la economía, especialmente en un contexto donde la inversión en mercados privados se vuelve esencial para la rentabilidad de las familias. Este fenómeno refleja no solo un cambio en la gestión del patrimonio familiar, sino también un interés por participar activamente en el crecimiento de sectores como el inmobiliario y el venture capital, que son fundamentales para la economía española.