El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha indicado que a finales de año tomará una decisión sobre el uso de 2.800 millones de euros en excedentes, que podrían destinarse a la recompra de acciones o a un dividendo extraordinario. Esta decisión dependerá del comportamiento de las acciones de la entidad, que han experimentado una subida cercana al 40% tras el fracaso de la OPA sobre el Banco Sabadell.
Mientras tanto, el volumen total de adquisiciones de acciones alcanzó 1,9 billones de dólares en 2024, según un informe de JP Morgan, con bancos y empresas tecnológicas liderando estas compras. A pesar de la fuerte evolución de los mercados, un estudio de Goldman Sachs advierte que las valoraciones han superado los promedios históricos en todos los principales mercados de renta variable.
Las acciones de las empresas, especialmente en el sector tecnológico y bancario, están bajo el escrutinio de los inversores, quienes se preguntan si estos niveles de precios son sostenibles. Torres considera que, a pesar de las subidas, el BBVA sigue presentando un PER atractivo, en torno a 11 veces beneficios, sugiriendo que actualmente las acciones podrían estar infravaloradas.