Las elecciones en Japón se celebran este domingo en un contexto económico complicado, marcado por una inflación cercana al 3% y una elevada deuda externa. El nuevo gobierno, que podría estar liderado por la futura primera ministra Takaichi, enfrentará el reto de equilibrar estímulos económicos y disciplina fiscal para abordar la creciente pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos.
Ante este panorama, se presentan seis áreas estratégicas de inversión que el gobierno japonés ha identificado como prioritarias: inteligencia artificial, robótica, computación cuántica, semiconductores, biotecnología y fusión nuclear. Estas oportunidades están destinadas a atraer inversión extranjera, incluidas las empresas españolas, según el presidente del Círculo Empresarial Japón-España, Jorge Lasheras.
Sin embargo, el efecto de un yen débil complica las relaciones comerciales, impactando especialmente a aquellas empresas exportadoras hacia Japón. A pesar de las dificultades, Lasheras destaca que hay aproximadamente 3.000 empresas españolas que operan como exportadores permanentes en Japón, lo que indica un potencial aún por aprovechar en inversiones directas en el país asiático.