El panorama de inversión en Asia, y específicamente en China, ofrece oportunidades significativas, según las afirmaciones de Jian Shi. Este análisis se basa en tres motivaciones clave: valoraciones históricas bajas, el crecimiento de la clase media y una notable resiliencia ante las tensiones comerciales globales.
A pesar de las preocupaciones sobre la reintroducción de aranceles por parte de la administración Trump, los datos sugieren que la política interna de los países asiáticos tiene un impacto más fuerte en sus mercados que las barreras comerciales externas. En 2025, se observó que países como Corea y China mostraron un comportamiento muy positivo en sus exportaciones, alcanzando incrementos del 100% y 30% respectivamente en ciertos periodos, superando las expectativas de los bancos de inversión.
Por otra parte, la liquidez acumulada en China ha aumentado considerablemente, con depósitos bancarios en los hogares creciendo, lo que representa un capital que comienza a entrar en el mercado de valores. Además, iniciativas gubernamentales están impulsando a las empresas a mejorar sus retornos a través de dividendos y recompras, lo que puede beneficiar a los accionistas en el futuro.