La empresa General Fusion ha anunciado su intención de fusionarse con una compañía de adquisición de propósito especial (SPAC), lo que la convertiría en la primera firma cotizada del sector de la fusión nuclear. Aunque la compañía cuenta con un historial de 20 años en la investigación de la energía de fusión, aún no ha logrado producir energía comercialmente. Esto se enmarca en un contexto de creciente especulación en el mercado, donde los SPAC están volviendo a atraer la atención de los inversores, a pesar de la reciente regulación más estricta impuesta por la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. tras el colapso del boom de SPAC en 2022.
El director ejecutivo de General Fusion, Greg Twinney, ha declarado que la fusión con el SPAC tiene como objetivo recaudar capital para el desarrollo tecnológico y permitir que pequeños inversores participen en esta oportunidad de inversión. A pesar de que la fusión nuclear podría ofrecer una fuente de energía limpia prácticamente ilimitada, los expertos advierten que el éxito comercial real podría estar a más de 10 años de distancia.
La situación actual muestra que, si bien el entusiasmo por los SPAC no se compara con el auge anterior, sigue existiendo un interés significativo por parte de los especuladores en sectores emergentes y arriesgados.