España se encuentra en la fase final para reclamar 31.000 millones de euros de los fondos Next Generation, aunque las expectativas han disminuido considerablemente. La cantidad total, que inicialmente se preveía en 163.000 millones, se ha ajustado a 102.600 millones, con una notable reducción en los préstamos, de los cuales solo quedan 7.000 millones por recibir.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, compareció ante la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital, donde defendió la nueva adenda negociada. Sin embargo, este acuerdo implica la eliminación de más de un centenar de compromisos, incluida la retirada de 17 leyes clave y una reducción de 10.000 millones en inversiones previstas.
A pesar de la confianza del Gobierno en un nuevo fondo soberano del ICO, que podría movilizar hasta 120.000 millones en inversiones, persisten dudas sobre su efectividad. Además, el PP ha señalado el déficit inversor de 10.000 millones debido a los recortes en los créditos, lo que pone en duda la transformación estructural que se esperaba de estos fondos.