El valor total de las transacciones en el sector de private equity alcanzó aproximadamente 800.000 millones de dólares en 2025, mostrando un aumento notable en comparación con el año anterior. Sin embargo, el informe de Bain & Company indica que la liquidez ya no depende únicamente de la venta de activos, reflejando un cambio estructural en la industria.
A medida que se prolongan los períodos de tenencia de los activos, que ahora superan los seis años, los gestores están adoptando herramientas como secondaries y continuation funds para generar liquidez. Estas estrategias han evolucionado de tácticas oportunistas a componentes esenciales del ecosistema de inversión, impulsadas por la necesidad de los inversores de recuperar capital tras años de distribuciones limitadas.
El mercado de secondaries ha cobrado importancia, con transacciones que superan los 100.000 millones de dólares anuales a nivel global. Esta tendencia permite a los LPs que desean salir del mercado obtener liquidez, mientras que otros mantienen su inversión, esperando un incremento en la creación de valor.
A pesar de la mejora en las salidas y el aumento en el valor de las transacciones, el volumen de activos en cartera sigue siendo elevado, lo que ha creado tensiones en la relación entre la inversión realizada y el capital devuelto.