Con un Producto Interior Bruto (PIB) de 4,5 billones de dólares, India se ha consolidado como la cuarta economía más grande del planeta, superando a Japón. Este notable crecimiento se produce en un contexto donde el gobierno de Narendra Modi prevé un aumento del 7% en 2026 y entre 6,8% y 7,2% para 2027, impulsado por el sector servicios y la manufactura.
India planea fortalecer su influencia económica mediante la diversificación de mercados y la creación de nuevas alianzas comerciales. Este enfoque se desarrolla en un entorno internacional marcado por la incertidumbre y el resurgimiento de políticas proteccionistas.
A pesar de los avances en su economía, India enfrenta desafíos significativos, incluidos altos niveles de pobreza que persisten desde el periodo colonial. La historia del país, marcada por la lucha por la independencia y las reformas económicas desde 1991, continúa influyendo en su trayectoria actual.