La transformación del sector del descanso está siendo impulsada por la integración de tecnología avanzada en el diseño de colchones. Empresas como Pikolín, que cuenta con 77 años de experiencia en el mercado, destacan la importancia de la digitalización en la fabricación y la mejora de la eficiencia operativa. Este cambio no solo abarca nuevos materiales, como espumas de célula abierta y geles termorreguladores, sino que también incluye la creación de productos más personalizados que se adaptan a las necesidades individuales de los consumidores.
Silvia Andrés, responsable de Comunicación de Khama, enfatiza que los clientes buscan soluciones adaptadas a sus hábitos de descanso y estilo de vida, lo que está llevando a una mayor demanda de colchones ergonómicos y sostenibles. Elena Fernández, CEO de Morfeo, señala que la digitalización ha convertido la compra de un colchón en un proceso más informado, gracias a los sensores que recogen datos sobre el descanso.
A medida que las empresas avanzan hacia modelos más conectados, se espera que la experiencia de compra también mejore, enfocándose en la trazabilidad y el control de calidad. Ana Robledo, directora de Marketing de Pikolín, resalta que el objetivo es crear productos que sean más duraderos, mantengan mejor sus propiedades y generen menos residuos, asegurando así un descanso de calidad para los consumidores.