La reciente tendencia en el mercado de valores está marcada por un creciente interés en la inteligencia artificial, aunque este entusiasmo no se ha reflejado de igual manera en el ámbito de "la IA física". Según un análisis de Barclays, esto se refiere a los robots y máquinas autónomas que utilizan inteligencia artificial.
A pesar del auge de la inteligencia artificial en general, los índices bursátiles relacionados con la IA física no han mostrado un crecimiento significativo. Este fenómeno sugiere que los inversores están más centrados en aplicaciones de software de inteligencia artificial que en la robótica y otras soluciones físicas.
La diferencia en la percepción del mercado podría influir en futuras inversiones y desarrollos en el sector, lo que plantea interrogantes sobre el potencial de estas tecnologías físicas en comparación con sus contrapartes digitales.