La creciente inversión en inteligencia artificial (IA) está beneficiando a empresas como Broadcom y Microsoft, que destacan en este sector. Broadcom, un proveedor de hardware clave para centros de datos, ofrece un rendimiento del 0,77% con un dividendo anual de 2,60 dólares por acción. Este dividendo ha aumentado un 12% anualmente en los últimos cinco años.
La compañía ha generado 23.000 millones de dólares en beneficios netos sobre ingresos de 64.000 millones de dólares en el último año. Aproximadamente la mitad de sus ganancias se destinan a dividendos, lo que le permite mantener y aumentar su dividendo incluso en períodos de baja demanda. Por otro lado, Microsoft, que ha pagado dividendos desde 2004, actualmente presenta un rendimiento del 0,90% basado en un dividendo trimestral de 0,91 dólares por acción.
Ambas compañías están bien posicionadas para seguir beneficiándose del auge de la IA, lo que podría traducirse en un aumento significativo de los ingresos pasivos para los inversores a largo plazo.