Las grandes empresas tecnológicas, conocidas como hiperescaladores, están buscando financiación en Europa para respaldar sus masivos proyectos de Inteligencia Artificial (IA). Este movimiento llega en un contexto donde se anticipa que estos gigantes invertirán más de 700.000 millones de dólares en 2026, marcando un nivel histórico de gasto de capital.
Firmas como Alphabet, Microsoft y Meta han decidido diversificar sus fuentes de financiación, explorando el mercado de deuda tras haber dependido anteriormente de flujos de caja libre y capital privado. La reciente emisión de bonos de Alphabet por 32.000 millones de dólares, que incluye un tramo a 100 años en libras esterlinas, ha despertado el interés de los inversores europeos.
Según JP Morgan, el 14% del mercado de deuda con grado de inversión en Estados Unidos ya está relacionado con la IA, lo que sugiere que las nuevas emisiones buscarán también el respaldo de los mercados europeos. Este cambio se produce en medio de preocupaciones sobre una posible burbuja en el sector tecnológico y la capacidad de estas empresas para monetizar sus inversiones.